Una difícil pero necesaria decisión
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Ingreso y anestesia.
18 de Octubre de 2019
Hola a todos. Estoy de vuelta con vosotros, aunque sea desde el hospital, principalmente por la cantidad de ánimos y fuerzas que me habéis transmitido tanto desde aquí, como desde Facebook. Voy a intentar ir contando por fases cómo ha ido el proceso en mi caso.
El jueves 17 ingresé para la operación. Lo típico, una última analítica para comprobar la coagulación, principalmente. Pues bien, fue un día muy estresante. Porque yo en el preoperatorio, pregunté una serie de dudas que tenía, que aumentaron días después, porque a mi gran amigo y compañero de batalla, el famoso José Robles que actuó en Got Talent, también le habían operado. Mis principales dudas estaban relacionadas con el tipo de sedación y la entubación, pues yo no puedo abrir mucho la boca. En el preoperatorio me dijeron que tenían que valorar si utilizaban anestesia general, y entonces si la entubación sería por boca o nariz, o si por el contrario utilizaban sedación profunda y anestesia local. A mayor medicación, es decir, mayor estado de sedación, mayor riesgo y mayor tiempo de recuperación de mi respiración natural, que todavía tengo. Yo soy muy nervioso, sobre todo si no sé qué van a hacer, porque claro, no puedo comunicarme. Por tanto, con mis problemas de saliva, que me ahoga, y más en la posición de la operación, tumbado con el cuello recto hacia arriba, con mi problema para abrir la boca, y la incertidumbre de si me duermen o no, yo tenía muchas preguntas para el día del ingreso. A todo esto se sumó que a mi amigo se la hicieron con anestesia local y poca o nula sedación, porque se enteró de todo y con su bipap puesta. Entenderéis mis miedos y dudas previas a la operación. Cómo voy a aguantar despierto con la saliva, utilizaré la bipap, me enteraré de todo, me recuperaré de la anestesia, etc.
Pues bien, llegó el día. Me levanto a las 7 de la mañana para estar ingresado en mi habitación sobre las 11. Ya empieza regular la cosa, cuando tardan dos horas y no sé cuántos pinchazos en sacarme sangre para saber mi coagulación. Pues bien, no recuerdo a quien, le preguntamos cuándo va a pasar el médico para hablar con nosotros y explicarnos la operación. Nos dice que no estaba previsto, pero que se lo dicen. Pues bien, se presenta el anestesista, que encima no era el de mi operación, era el del guardia. Y viene con prisas y nos dice que qué queremos saber, que hemos firmado un documento como que hemos sido informados. Le explicamos lo que os he dicho antes y nos dice que se decidirá mañana, en el momento de la operación. ¡Y se queda tan tranquilo y se va! Os imagináis mi estado de ansiedad. Menos mal que vino la doctora Varela, de paliativos, y al vernos así, trajo al anestesista que me iba a operar, y si bien no me pudo confirmar todavía cómo sería, se paró a hablar y explicar. Nos dijo que Marimar podría estar hasta el último momento. Esa noche necesité un orfidal para dormir.
Llegó el día de la operación. También se acercó el doctor Alonso, de paliativos, y le garantizó a Marimar que podría entrar en quirófano hasta que me durmieran. Porque finalmente parece que iba a ser con anestesia general. Así que llegó el momento. Habíamos acordado bajar con la bipap puesta y Marimar me aspiraría la saliva en el último momento en el quirófano, antes de dormirme, y luego se saldría, claro, es muy fuerte ver la operación. Pues bien, todo iba bien, pero a las puertas del quirófano detienen a Marimar, no la dejan entrar y empieza mi calvario. Yo tenía que ir con la cabeza ladeada hacia la derecha para gestionar la saliva, aunque llevaba la bipap. No sé de dónde se sacó una enfermera que iba a mi lado intentando relajarme, que si subía las cejas quería aspirar. Yo intentaba decir que no, pero no me hacían caso, sólo me veían cara de angustia y me intentaban aspirar, con la máscara de la bipap puesta. No sabían por dónde meter la sonda, me descolocaban la máscara y no podía respirar bien, y lo peor, me movieron la cabeza al medio y la saliva me atragantaba. Así, con ese mal rato, me quitaron la bipap y me pusieron la máscara con la anestesia. Y sumido en esa pesadilla, me dormí…
Continuará…
#JuntosVenceremosELA
