Uso del AMBÚ
13 de agosto de 2023Identificadas nuevas mutaciones cerebrales que producen ELA y la respuesta a través de la medicación
20 de agosto de 2023Ayer lunes, mis primos y mi tío me propusieron un plan diferente, al menos para mí, dada mi situación: ir al cine a ver ‘Oppenheimer‘. Por supuesto, acepté de inmediato y sin pensarlo. Lo que para cualquier persona sana es un plan normal y sin complicaciones, para un enfermo de ELA que no puede mover nada, especialmente el cuello, conlleva varias cosas.
En primer lugar, la accesibilidad del cine. Algo que, por suerte, está realizado cada vez de mejor forma, especialmente en las infraestructuras e instalaciones de nueva construcción. Luego, la sala debe tener una buena ubicación de la zona reservada para las sillas de ruedas, ya que, la mayoría de las salas que se hicieron accesibles tras su construcción, únicamente habilitan la primera fila delante de las primeras butacas. Si para cualquier persona sana ya es incómodo, imaginad para nosotros. Y, por último, y no por ello menos importante, nuestro cuidador o familiar debe tener visión y acceso directo a nosotros, sin molestar al resto de espectadores. Y un extra para los que estamos traqueotomizados, que tenemos que salir de casa con un carro para llevar todas las máquinas que podemos tener que utilizar. En este caso, necesitamos un espacio adicional para poder «aparcar» el carro donde no moleste.
Mi primo ya había visto que la sala de los ‘Cines Palafox’ del centro comercial ‘Aragonia’ donde ponen Oppenheimer estaba muy bien adaptada y tiene localidades para PMR, no sólo en primera fila, si no a media sala, como se puede ver en la foto. Cuando me envió el enlace para que eligiera el sitio, saltó un aviso con las normas básicas, como no llevar bolsas o cualquier otro objeto que pudiera molestar, lo cual me hizo recordar el carro de la compra que acompaña en todas mis salidas. Así que llamó, explicó la situación y no dudaron en bloquear la otra localidad que hay justo al lado, para poder colocar el carro, a pesar de que las probabilidades de que ocupasen esa localidad fuera ínfima.
Una vez allí, la accesibilidad es perfecta. Por poner un pero, los ascensores deberían ser más grandes, porque necesité ponerme más recto, y hay compañeros que no pueden incorporarse más o utilizan una silla de ruedas más grande. Me acompañaron en la entrada y salida a la sala por la zona habilitada para acceder a las localidades que están en la zona media. En cuanto al personal, todos muy amables. Incluso me dejaron cruzar el cordón de seguridad para hacerme una foto con dos de los muchos personajes que hay repartidos por todas las zonas del cine. Por todo ello, mi enhorabuena y agradecimiento a los responsables de la accesibilidad y a todo su personal.



En cuanto a la película ‘Oppenheimer‘ está muy bien. Tanto si eres un apasionado de la historia en general o de la historia bélica, como si no, no te puedes perder esta gran película al más puro estilo de Christopher Nolan, con el actaorazo Cillian Murphy en el papel del físico J. Robert Oppenheimer al cargo del ‘Proyecto Manhattan’ para construir la bomba atómica.



